Ma: Abre la botella de champán. Elizabeth: No, abrela tú que ya eres mayorcita. Además que eres tú quien bebe no yo. M: Ya está bien, no? Abrela venga! Pa: Sí, deberías aprender a abrir la botella de champán. No sé que harás cuando estés sola... E: Ayer estuvo sóla y no se la abrió; ha esperado a hoy... Venga, aprende!
M empieza a descorchar la botella de champán con mucho miedo. Mientras intenta sacar el hierro que envuelve el tapón, va murmurando pensamientos negativos.
M: Y ahora qué hago? -Dice con la botella en las manos- P: Pues ahora tienes que sacar el tapón, pero con cuidado que encima tienes la luz! E: Y recuerda que no es como abrir una botella de agua. La de champán está mucho más fuerte y cuesta más! M: Yo no puedo! Mira como tengo la mano, roja a más no poder! Esto está muy fuerte! P: Anda trae que ya la abro yo. No es tan dificil. No sé que harás el día que falte.
E se ríe de lo que acaba de decir P.
E: Qué quieres decir? Que el día que faltes, M no podrá abrir una botella para celebrarlo? P: He dicho alguna tontería? M: Tranquilo que yo me moriré primero y tu te quedarás con la pensión de viudedad. P: No sé que paga, si no has trabajado los años necesarios. M: Bueno pero algo te quedará no? P: Ya ves! Tal como están las cosas, si me echan del trabajo antes de los 55 años no sé de qué paga viviré. M: Tan poco cobrarías? E: Y como cobraría poco me llamarían a mi para que pagase su residencia. P: Sí, entonces te buscarían a ti para que pagases mi residencia y mi manutención... E: A mí que no me busquen! M: Pues vaya... P: Así están las cosas! Así que ya sabes, aprende a abrirte la botella de champán tu sóla por si las moscas.
Una vez abierta la botella, repartieron el champán en las copas y miraron la televisión como si esa conversación no hubiese existido nunca.
Estás en el blog personal de Elizabeth, humana de 21 años que habita en los alrededores de Barcelona Badalona.
Dice que estudia una carrera de letras con mucha demanda y salida profesional en la gran ciudad.
Le encanta la música, especialmente la de los años 60', 70' y 80'. Además, le gusta la radio en todos los sentidos y la televisión como tema de conversación y de crítica.
Si fuera por ella, el año sólo tendría dos estaciones meteorológicas: otoño e invierno.
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